La cuestión de honor de Gary Payton y Shawn Kemp

Uno de los mayores reconocimientos deportivos que se le puede a hacer a un jugador de la NBA, o de cualquier otro deporte, es retirarle su número de camiseta para que cuelgue en la vigas de la cancha donde ha conseguido sus mayores éxitos y, que ningún otro jugador, pueda llevar ese mismo número. Digamos que ese dorsal, queda para siempre vinculado al jugador al que la franquicia le concede dicho honor, siempre y cuando dicho jugador acepte ese honor, lo cual es habitual, salvo en raras excepciones como la de Gary Payton y Shawn Kemp

En el caso de los míticos jugadores de los Seattle Supersonics, se conjugaron una serie de circunstancias por las que decidieron no aceptar la retirada de ese número, pero vamos a explicar lo que realmente sucedió para que The Glove y The Reign Man no aceptaran dicho honor.

Para contextualizar la situación, hay que explicar previamente la diferencia entre lo que es una franquicia y un equipo de la NBA.

Grosso modo la franquicia viene a ser el titular del equipo, es decir, la empresa que tiene los derechos sobre un equipo y ese equipo puede tener una denominación o ubicación en función de los acuerdos que tenga la empresa poseedora de la franquicia, con la NBA, que es la entidad franquiciadora.

Por ejemplo, los Minneapolis Lakers y los Angeles Lakers son distintos equipos, pero pertenecen a la misma franquicia, que es la que acumula Títulos y estadísticas de la NBA. En resumen, una misma franquicia, puede tener diferentes equipos a lo largo de su historia, pero no al contrario.

Gary Payton y Shawn Kemp en las Finales de la NBA de 1996

Como ya podréis suponer, la historia de Gary Payton y Shawn Kemp viene condicionada por la existencia de una única franquicia que ha tenido a lo largo de su historia dos equipos, los Seattle Supersonics y los Oklahoma City Thunder.

A efectos estadísticos, los equipos suman datos y, de hecho, los Oklahoma City Thunder tienen un Título de la NBA por el conseguido por los Supersonics en 1979.

Sin embargo, el corazón de los aficionados y también de los jugadores que desarrollaron su carrera con el color verde de los Seattle Supersonics, hace que el sentimiento hacia los dos equipos que ha tenido la misma franquicia sea muy diferente.

Los Oklahoma City Thunder han mantenido las camisetas retiradas de jugadores como Gus Williams (el 1), Nate McMillan (el 10), Lenny Wilkens (el 19), Spencer Haywood (el 24), Fred Brown (el 32) y Jack Sikma (el 43).

Además, en honor a su historia previa en Seattle, decidieron ofrecer la posibilidad de retirar sus camisetas a Gary Payton y a Shawn Kemp. En el caso del primero su número 20 y en el caso del segundo, su legendario 40. Ambos jugadores llevaron a las Finales de la NBA a los de Seattle en 1996, donde cayeron frente a los Bulls de Michael Jordan por un resultado de 4 a 2.

Ambos jugadores, decidieron rechazar la oferta de los Thunder y manifestaron que no podían permitir que sus números fueran retirados y que sus camisetas colgaran en un estadio donde nunca jugaron en sus carreras profesionales.

Ese público de Oklahoma, nunca fue el público de Seattle al que hicieron vibrar Kemp y Gary Payton.

Gary Payton y Shawn Kemp con la camiseta retro de los Sonics

Ante el rechazo de ambos jugadores por una cuestión de principios personales y deportivos, los Thunder decidieron no facilitar el uso de esos números, pero no están oficialmente retirados, ni cuelgan de las vigas del Paycom Center de Oklahoma City.

En esta historia de principios personales y deportivos, hay que recordar el eterno sueño de los aficionados de Seattle de recuperar a sus Supersonics, un equipo que tarde o temprano volverá a la NBA y que, seguramente, reclamará sus éxitos y héroes deportivos, aunque legalmente sigan en Oklahoma, mientras que esa franquicia no renuncie a los mismos.

 

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