El buen karma de Lou Williams

El Karma se interpreta hoy en día para varias religiones como la Ley cósmica de retribución, es decir, como la causa y el efecto de los actos de las personas. Su teórico efecto es el de una justicia y equilibrio divino sobre la base de que se recibe en función de lo que se da. Esta pequeña explicación de lo que viene a ser comúnmente hoy en día el karma, es importante para comprender lo que le pasó a Lou Williams en 2011.

En aquel momento Sweet Lou contaba con tan sólo 24 años, aunque ya era todo un veterano en la liga ya que llevaba 6 temporadas en la NBA desde su temprana llegada a la competición en 2005, directamente desde el Instituto de South Gwinnett en Snellville (Georgia).

En aquel momento todavía no había demostrado al mundo todo su potencial, aunque ya apuntaba que no era un sexto hombre cualquiera.

Por aquel entonces, Williams jugaba en los Philadelphia 76ers, siendo el equipo de Pensilvania el único que había conocido en sus 6 primeras temporadas en la NBA.

El hecho de llevar tantos años en los Sixers le había llevado a integrarse plenamente en la Comunidad de aquella ciudad y a participar en diversas obras sociales que ayudaban a las personas más necesitadas del norte de Philadelphia.

Lou Williams

Tanto fue así que las acciones beneficas de Lou Williams cambiaron su destino una fría noche en Philadelphia, ya bien fuera por fortuna, o quizás por su buen karma.

Aquella noche Lou Williams tras salir de la peluquería, decidió volver a casa sólo y le pidió a su equipo de seguridad que se fueran a casa, ya que no era necesario que le acompañaran más ese día.

Tras montarse en su coche dirigiéndose hacia su casa, en un semáforo oyó como golpean la ventanilla del conductor.

Al otro lado del cristal estaba un ladrón con una pistola apuntándolo y pidiéndole que bajara del coche.

En aquel momento el hombre que le apuntaba bajo el arma y le dijo “no puedo hacer esto Lou, no puedo hacerte esto”.

Williams no salía de su asombro mientras observaba como aquel hombre armado, le pedía disculpas por intentar robarle y le agradecía la labor social que estaba haciendo ayudando a la comunidad.

Aquel hombre le contó a Lou Williams que acababa de salir de la cárcel y que tan sólo tenía la pistola con la que le había amenazado.

Ante aquella dramática situación, Williams consoló a aquel hombre y le pidió que le dejara ayudarle de alguna manera.

Ambos fueron juntos a un McDonald’s que estaba al lado de donde se había producido el intento de robo y le ofreció que pidiera todo lo que quisiera diciéndole que él se lo pagaría.

Sweet Lou y el potencial ladrón cenaron juntos y hablaron sobre aquello para que intentara reconducir su vida y que pidiera ayuda social.

Esa noche el buen corazón de Williams y su conciencia social le salvaron de una situación extremadamente peligrosa ante un hombre desesperado… quizás fuera suerte, o quizás fuera su karma, nunca lo sabremos aunque me gustaría pensar que sí que existe esa justicia divina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *