El gran error comercial de Magic Johnson

La llegada deportiva y comercial de Magic Johnson a la NBA, fue un auténtico punto de inflexión en la historia de la liga. Su aura de jugador mágico, capaz de hacer lo que tan solo otros podían imaginar, le convirtió rápidamente en uno de los iconos de la competición estadounidense, ávida por tener nuevos referentes comerciales y deportivos, para seguir desarrollando su incesante crecimiento.

La Familia Buss convirtió el mítico Forum de los Angeles en el escenario ideal para que Magic, abriera el tarro de sus esencias y mostrara al mundo del baloncesto una forma distinta de entender el juego, con un estilo rápido, creativo, enérgico y, sobre todo, dinámico.

Esta forma de entender el baloncesto, todo el entorno mediático y glamouroso de los Angeles y la mística de los Lakers, junto con el éxito de convertirse en Campeón de la NBA y en MVP de las Finales en su año rookie, le convirtieron en el mayor objeto de deseo de todas las marcas comerciales, aunque a decir verdad, en aquellos años el desarrollo comercial de la liga tan solo estaba despertando y no tenía ni punto de comparación con el potencial de la actualidad.

De cualquier forma, Magic se convirtió en el hombre en el que pusieron sus ojos todas las firmas comerciales y deportivas que querían asociar su imagen a la NBA, sobre todo, porque Julius Erving, la gran estrella mediática de la liga en aquellos momentos, ya tenía asociado su destino a Converse.

Magic Johnson el Rookie que fue MVP
Magic Johnson con el premio a MVP de las Finales de 1980

Varias firmas emergentes le ofrecieron utilizar sus zapatillas como medio de promoción, pero fue Nike la que se convertiría en el gran error comercial de Magic Johnson.

A decir verdad, aquella Nike de principios de los 80’s acababa de nacer y no tenía nada que ver con la estructura y capacidad económica que tiene actualmente.

El propio Magic, en el programa de Ellen DeGeneres, recordaba la anécdota que todavía le hacer martirizarse cada vez que entra en un Nike Store.

Magic relató que a principios de los 80’s, Phil Knight, el fundador de Nike, contactó con él para hacerle una curiosa oferta comercial.

Le propuso que usara sus zapatillas a cambio de pagarle con acciones de la empresa, en vez de en dinero, que era y es, el método más habitual de compensación en este tipo de patrocinios comerciales.

El jugador de los Lakers decidió rechazar la oferta de Knight ya que nadie podía mínimamente vislumbrar que Nike pudiera llegar a ser, lo que ha terminado siendo. Incluso aplicando la lógica, una empresa que paga en acciones en vez de en dinero, probablemente tenga falta de liquidez, lo cual no parece un buen indicador para el crecimiento futuro valor de las acciones.

Las cifras exactas no se han llegado a desvelar, pero la conversión a valor económico de esas acciones a día de hoy, si hubiera sido un pago en acciones de unos 15.000 dólares lo cual es bastante razonable para los contratos de la época, podría superar incluso los 1000 millones de dólares según algunas estimaciones.

Magic tomó la opción que seguramente muchos de nosotros hubiéramos hecho, firmar con Converse, la mayor firma de aquel momento, y meterse en el bolsillo un dinero seguro, pero no lo hizo y el recuerdo de ese error, todavía le persigue cada vez que ve el swoosh del logo de Nike en cada esquina del planeta.

 

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