El homenaje de Chris Paul a Papa Chilly

Los jugadores de baloncesto son chicos jóvenes que se convierten en multimillonarios a muy temprana edad y para llegar a tener carreras importantes a largo plazo en la NBA se ha demostrado la importancia del entorno personal y profesional. Dentro de ese entorno personal está indudablemente la familia y hombres como CP3 son el claro ejemplo de ese perfil de jugador. Hoy vamos a relatar la historia del homenaje de Chris Paul a un ser muy querido.

En la NBA hay jugadores de multitud de puntos del mundo, de diferentes sistemas y niveles educativos, de distintos niveles sociales y también de valores personales muy diferenciados.

Chris Paul tiene una gran vinculación personal con su familia hasta tal punto que hasta su propio apodo de CP3 tiene un origen familiar.

Ese apego cimentado sobre el amor a la familia se vio incrementado por un triste acontecimiento que marcó a un joven Chris Paul.

Chris Paul se decantó entre el fútbol americano y el baloncesto finalmente por el deporte del balón redondo y empezó a jugar en el equipo de West Forsyth High School.

En sus primeros años en el equipo no destacó pero a partir del tercero y de su crecimiento físico se convirtió en el lider del equipo y en el foco de seguimiento de muchos caza talentos para las universidades norteamericanas.

Chris Paul High School

 El pequeño gran base estaba terminando su etapa en el Instituto de West Forsyth cuando cumplió uno de sus grandes sueños personales al comprometerse con la Universidad de Wake Forest.

Por fin lograba su primer sueño de jugar en la Universidad de su tierra Winston-Salem.

En aquel momento todo brillaba para Chris Paul pero al día siguiente tuvo lugar un acontecimiento que marcaría su vida personal.

Su abuelo Nathaniel Jones fue atracado y asesinado por unos jóvenes en su propio domicilio.

Nathaniel Jones, más conocido como Papa Chilly, era un personaje muy conocido en su comunidad ya que regentaba una gasolinera en la zona. De hecho fue el primer negro en tener una gasolinera en Carolina del Norte, con todo lo que ello implica como podéis imaginar.

Papa Chilly contaba el día de su muerte con 61 años.

Fue un golpe muy duro para la familia y en especial para el joven Chris.

Aquel día decidió hacer algo muy especial en el siguiente partido que iba a jugar frente a Parkland High.

El homenaje de Chris Paul a su abuelo Papa Chilly consistiría en anotar un punto por cada año de vida de su abuelo.

Nadie conocía aquel plan y el entrenador de Paul sólo sabía que aquel día el base le había dicho que iba a hacer algo muy especial en memoria de su abuelo.

Finalmente Chris Paul lo logró y cuando anotó su punto número 61 lo hizo con una canasta y falta personal.

Ese tiro libre lo falló adrede para no pasar de 61 puntos, pidió el cambio y se fue al banquillo a abrazarse con su familia y compañeros de equipo.

Lo había conseguido.

El pabellón se volcó en una ovación cerrada al jugador por lo que acababan de ver hacer.

Chris Paul y Papa Chilly

Seguramente y desde algún lugar también Papa Chilly participó en esa ovación.

Os dejo el vídeo con algunos momentos de aquel partido.

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