El viaje de Chris Jackson a Mahmoud Abdul Rauf

El viaje de Chris Jackson a Mahmoud Abdul Rauf

Seguramente ya pocos se acuerden de la historia de Chris Wayne Jackson, el pequeño base de la Universidad de Louisina State nacido en Gulfport Mississippi  y que fue elegido en el puesto número 3 del Draft de 1990 sólo por detrás de Derrick Coleman y The Glove… Gary Payton.

 

Probablemente os suene más el nombre de Mahmoud Abdul Rauf, que fue el nombre que adoptó Chris Jackson al convertirse al Islam.

 

Antes de hablar de esa etapa creo que es importante recordar la evolución del pequeño base de 1,83 que estaba destinado a triunfar en la NBA pero que su evolución personal probablemente terminó de desordenar su evolución profesional.

 

Jackson con una infancia (como otros muchos jugadores NBA) difícil y proviniente de una familia desestructurada, padecía Síndrome de Tourette. El tratamiento del mismo le llevaba a rutinas diarias que hicieron de él un gran tirador ya que a parte del entrenamiento diario tenía la costumbre de no abandonar la pista de entrenamiento hasta anotar al menos 10 lanzamientos limpias sin tocar el aro.

 

Ya en la Universidad jugó sólo dos temporada pero dejando una impronta de gran anotador que le valió ser drafteado en tercera posición por los Denver Nuggets en 1990.

 
Chris jackson louisiana

Aquel Chris Jackson tenía las mismas pretensiones que cualquier joven universitario, triunfar en la mejor liga de baloncesto del planeta.

Tras una gran primera temporada en unos Nuggets en reconstrucción, llegó su segundo año en la liga en 1992 donde decidió convertirse al Islam y cambiar su nombre a uno de origen musulmán, de Chris Jackson a Mahmoud Abdul Rauf.

  La religión había cambiado la vida de Chris Jackson.
 

(Continúa…)

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3 comentarios en “El viaje de Chris Jackson a Mahmoud Abdul Rauf

  1. Siempre es complicado tener empatía con lo desconocido, una lástima que este jugador tuviera que irse, aunque debo decir, que no lo conocía, así que no sé si era realmente bueno o no. Ale, para casa, que ya hemos trabajado suficiente hoy, saludos y hasta mañana! 🙂

  2. El deporte y la política, deberían ir por separado.

    En este caso, encontramos una postura intransigente por las dos partes. Los Estadounidenses, deberían respetar la opinión del jugador y no obligar a realizar acciones en contra de su voluntad y el jugador, no tenía necesidad de menospreciara al resto.

    Los himnos, para las olimpiadas, selecciones nacionales y nada mas, el que quiera participar que lo haga, el que no, que se espere fuera y ya está.

    1. Hola!!! Si la verdad es que es una historia que puede tener muchas lecturas… lo que pasa es que creo que ver esta situación de Abdul Rauf con los ojos europeos es dificil porque en EEUU se perciben las cosas de otra manera y le dan más importancia al tema de los simbolos nacionales… no se, bueno lo que dices mejor nunca mezclar política y deporte porque no trae nada bueno.Saludos!!!!

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