El peor equipo defensivo de la historia de la NBA

Uno de los grandes mitos que siempre ha acompañado a la NBA ha sido la idea de que en temporada regular las defensas son laxas, es decir, que se defiende con muy poca intensidad. Esta teoría daría respuesta a los marcadores tan elevados de algunos partidos y al hecho de que algunos jugadores consigan cifras estadísticas tan espectaculares en anotación. Sea como sea es muy difícil sostener que esa falta de intensidad sea cierta salvo en el caso del que es considerado como el peor equipo defensivo de la historia de la liga.

Para ganarse ese poco honroso “Título” el equipo merecedor de esa consideración sí que realmente defendió poco y mal. Los fríos datos estadísticos delatan que en ese equipo se defendía poco… muy poco.

Defender es una cuestión de intensidad y actitud y el equipo que ha recibido más puntos por partido en una temporada completa en la historia de la NBA careció de ambas virtudes.

Michael Adams y Bailr Rasemussen

Los Denver Nuggets de la temporada 1990-1991 son el peor equipo defensivo de la historia tras recibir 130.8 puntos por partido.

Aquel equipo dirigido por Paul Westhead jugó un baloncesto tan abierto y rápido que le sirvió para ser al mismo tiempo el equipo más anotador de aquella temporada regular con 119.9 puntos por partido y el peor equipo defensivo de la historia con 130.8 recibidos en cada partido de aquella temporada.

La diferencia de -10.9 puntos por partido les sirvió para alcanzar un balance negativo de 20 victorias y 62 derrotas y convertirse en el peor equipo de aquella temporada de la NBA.

Los Nuggets de aquella temporada regular encajaron 32,7 puntos por cuarto y desde luego jugadores como Michael Adams, Orlando Woolridge, Blair Rasmussen o Mahmoud Abdul-Rauf no fueron nombrados miembros del mejor equipo defensivo de la temporada aunque curiosamente si que estuvieron en algunos aspectos defensivos destacados.

Michael Adams consiguió 2.2 robos por partido y se convirtió en el séptimo mejor ladrones de balón de aquella temporada lo cual no fue tarea sencilla siendo contemporáneo de grandísimos ladrones de balones como Michael Jordan, Mookie Blaylock, John Stockton o Alvin Robertson.

Del mismo modo Blair Rasmussen consiguió 1.9 tapones por partido pero cometió 4.38 faltas por partido lo que nos lleva a que a parte de defender hay que hacerlo bien.

De cualquier forma aquellos Nuggets pasaron a la historia como un equipo al que a la gente le gustaba jugar ver por ese estilo de juego “desenfadado” en los defensivo y “desatado” en lo ofensivo.

Curiosamente ese último puesto de la temporada regular permitió a los Nuggets elegir en el siguiente Draft a Dikembe Mutombo, uno de los mejores jugadores defensivos de todos los tiempos.

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